Tips de Cultivo

13 consejos para cultivar en Interior

A la hora de adentrarnos en el maravilloso mundo del cultivo indoor, nuestra tarea será mucho más sencilla si tenemos en cuenta una serie de factores de suma importancia. Aquí les presentamos estos 13 consejos prácticos que nos permitirán lograr un cultivo de alta calidad y evitarán que caigamos en errores de novatos.

 

1 – Genética

Las plantas de marihuana, aunque puedan parecerlo a simple vista, no son todas iguales: la genética juega un papel fundamental en la calidad de la planta, la producción del cultivo, la resistencia hacia las plagas o una buena estructura. Podemos clasificar a las plantas según su genética en tres categorías principales: Sativas, Indicas y Rudelaris.

Las Sativas son plantas de gran altura, flacas, de flores livianas, de un         tiempo de floración largo y que requieren temperaturas altas para su desarrollo. Tienen un efecto psicoactivo alto: pueden generar taquicardias, aceleración corporal y ganas constantes de estar en movimiento.

Las Indica son plantas robustas y de menor tamaño. Las flores son más compactas, ramifican menos  y son  utilizadas para técnicas de cultivo como SOG (“Sea of Green”). Con un efecto más tranquilizante, suelen utilizarse para relajarse o calmar dolores intensos.

Las Rudelaris son plantas muy pequeñas, de una flora muy pronta oriunda de las montañas. Se utiliza esta genética para hacer las “autoflorecientes”: plantas que cuentan con un ciclo de crecimiento muy corto para pasar a floración rápido. Son más bien robustas y pequeñas. Tienen un efecto fuerte pero de duración limitada.

En un indoor chico, será más conveniente cultivar Indicas o Automáticas, que permiten controlar mejor la altura, mientras que en un espacio más grande (1,80 de alto mínimo) son convenientes las Sativas.

 

2 – Sustrato

El sustrato es uno de los factores principales del cultivo, ya que asegura la calidad de nuestras plantas.  Pocas veces se tiene en cuenta que la planta se divide en dos partes, la parte superior que vemos (tallo y hojas) y la parte inferior que no vemos (raíces). Las raíces son importantes porque a través de ellas se absorben los nutrientes tanto del suelo como de los fertilizantes.

Un buen sustrato permitirá que las raíces respiren y tengan espacio para desarrollarse. Para esto es fundamental lograr una humedad homogénea. Las turbas, por su parte, permiten brindar un suelo bien aireado, con buena retención de líquidos. Hay que evitar el uso de tierra negra, porque compacta el suelo, y la resaca de río, porque aporta un suelo muy ácido. El Mad Earth es un suelo a base de turbas diseñado especialmente para que las raíces colonicen el pan del sustrato. Se le puede sumar al suelo en proporciones superiores al 15% Mad Earth humus de Lombriz o Mad Earth humus de Conejo, ambos excelentes abonos orgánicos.

 

3 – Macetas

Las macetas Mad Rocket permiten que la planta desarrolle un excelente tallo y una abundante ramificación.  Con su diseño de gran altura, ayudan a que la raíz madre obtenga profundidad y las ventas laterales estimulen el desarrollo radicular con la auto poda aérea. Con sus guiadores de raíces, evitan que éstas pierdan dirección y las llevan hacia una ventana inferior, para una auto poda. Al estar ubicadas por encima del nivel del suelo, brindan excelente drenaje y evitan que la planta tome contacto con el agua que suele acumularse en el suelo.

Es fundamental que las macetas sean rígidas, para que contengan el sustrato y así evitar que las raíces queden expuestas a daños por el movimiento. El drenaje es otro factor a tener en cuenta ya que la acumulación de humedad y líquidos es foco de infección y hongos.

 

4 – Fertilizantes

El buen desarrollo de una planta depende de que pueda disponer de los nutrientes necesarios para cada etapa, y su principal fuente de alimentación la obtendremos con fertilizantes. Por eso este es un proceso fundamental, que comienza desde que la planta es una semilla hasta bien entrada la floración. Nosotros desarrollamos los Mad Grow una línea orgánica pensada y diseñada para acompañar a nuestras plantas en todas las etapas del cultivo y que se desarrollen sanas, fuertes y resistentes.

 

5 – Iluminación

La iluminación es de importancia fundamental ya que las lámparas funcionan como reemplazo del sol, y del tipo de iluminación que usemos dependen de manera directa nuestros cultivos. Las más populares son las lámparas de alta presión de sodio y mercurio halogenado que van de 250w, 400w, 600w y 1000w, aunque últimamente comenzaron a ganar terreno las Led, que no generan tanto calor como las de sodio, consumen menos energía y son por lo tanto ideales para cultivos en verano.

La mejor opción son las lámparas de buena calidad y precio elevado ya que la recompensa es una vida útil superior a los 5 años con una muy baja pérdida del rendimiento lumínico.

Un factor importante a tener en cuenta es la distancia de la lámpara, ya que el calor emitido por una lámpara de sodio puede terminar dañando considerablemente las puntas de las hojas. Para asegurarse de que las lámparas se encuentren a una distancia correcta de las plantas, se recomienda medirlas con el revés de la mano: colocaremos la lámpara a la distancia en que ya no sintamos el calor.

 

6 – Ventilación

No hay que subestimar la importancia de la ventilación en los cultivos, ya que este es un error común de principiantes que resulta en que estos no prosperen. Las plantas respiran y necesitan mucho del oxigeno y una buena recirculación del aire continua, por eso requieren de un equipo adecuado que haga más sencillo el proceso. Nosotros desarrollamos los Mad Twister, turbinas pensadas y diseñadas para maximizar el rendimiento en indoors.

 

7 – Temperatura

Para medir la temperatura y la humedad en todas las etapas del cultivo, usaremos termo higrómetros. La temperatura ideal del indoor en la etapa de vegetativo es de entre 18º y 26º grados Celsius, con una humedad de entre 55% y 75%. Para la floración la humedad tiene que ser menor, de manera de evitar problemas de hongos en las flores: una humedad del 40% es óptima en estos casos. Siempre hay que estar atentos a que la temperatura del indoor no supere los 33º grados: de esta manera evitamos el bloqueo de la planta.

8 – Agua

La hidratación y la forma de regar condicionan el desarrollo de una planta. El sustrato debe mantenerse hidratado en su totalidad, para que las raíces vayan donde está la humedad. La manera más sencilla de saber si nuestras plantas están correctamente hidratadas es según el peso:

el peso de la planta aumenta con el riego, hasta llegar un punto donde no entra más agua y el excedente es eliminado por las ventanas de drenaje de las Mad Rocket, evitando que se concentre humedad y se generen hongos. Cuando vemos que la planta empieza a recuperar peso, es momento de agregar nuevamente agua y así mantener una hidratación óptima.

9 – Podas

Las podas nos permitirán maximizar la planta y darle la forma deseada.

Al cortarle la punta, se genera un desarrollo hacia los costados, estimulando sus ramas laterales. Este tipo de poda se llama “Pical” y consiste en cortar la punta de la planta entre el tercer y el sexto nudo, trabajando desde el nacimiento de la planta en la forma que tendrá al madurar.

El “Croping”, a su vez, consiste en doblar la punta de la rama casi a 90º, lo cual genera la posibilidad de controlar la distancia entre la lámpara y la planta, evitando que la planta se queme y estimulando tanto su desarrollo lateral como su cabeza principal.

10 – Espacio

El espacio entre las plantas es algo difícil de calcular y depende mucho del tipo de cultivo que estemos llevando a cabo. Para un cultivo promedio (semillas feminizadas de 1mx1m de ancho x 2 de largo, con lámpara de 400w o 600w) se recomienda no poner más de 4 a 6 plantas en Mad Rocket de 16L o 25L, ya que al ir creciendo terminarán ocupando todo el espacio disponible. No siempre más plantas implican más producción, e incluso podría darse el caso contrario, si tenemos en cuenta la producción por rendimiento de gramos, donde una sola planta puede llegar a producir muy bien siempre que tenga el espacio adecuado.

 

11 –  Cosecha

Para la cosecha debemos tener en cuenta que la maduración de la flor es el punto óptimo para el corte. Podremos identificar esto mediante la observación con lupa de los tricomas que se encuentran en la flor: vemos que su color pasa del transparente al blanco diluido y luego al ámbar.

También podemos notar que la flor se endurece: si la tocamos notaremos que se encuentra maciza y bien formada. La mejor manera de cosechar es eliminar todas las hojas de la planta de forma prolija y desde el tallo, evitando los restos de “cabitos” que pueden llegar a infectar la flor o provocar hongos. Es importante ir de una rama a la vez, para que no queden hojas sueltas.

La extracción de las hojas de nuestra planta dependerá de la temperatura y humedad que haya en el ambiente. En ciertos secados, se dejan las hojas más chicas para aumentar la humedad de la planta al momento del secado y proteger los tricomas de la luz. Estas hojas son eliminadas antes de manicurar la flor. Cuando las  flores son grandes y compactas, es recomendable abrirlas para que puedan respirar y evitar que el exceso de humedad concentre hongos que compliquen a las flores.

 

12 –  Secado

El secado tiene que ocurrir en un ambiente oscuro, con buena circulación de aire, una temperatura ambiente de 22º y humedad no mayor al 55%.

Es fundamental chequear diariamente el estado de las flores, para evitar la concentración de humedad y la posible aparición de hongos. Hay muchas maneras de colocar las flores, dependiendo del espacio del que dispongamos. Se pueden utilizar cajas de zapatos, tensar hilos de un extremo al otro y colgar las flores dentro. También utilizar las perchas de corbata en los placares.  Por otro lado, existen los Dry, unas mallas que permiten colocar por bandeja las flores de manera que obtengan buena circulación de aire.

 

13 – Curado

Le llamamos curado a la etapa final del proceso de cultivo, cuando las flores son trasladadas a su recipiente final. Estos pueden ser: frascos de vidrio, de plástico o bolsas con cierre. Es importante abrir periódicamente los recipientes durante algunos minutos para que las flores respiren y renueven el aire. A medida que pasen los días, notaremos que las flores empiezan a tomar otro sabor, que los sabores se asientan y son más intensos, y entonces es cuando podemos elegir el punto que prefiramos de acuerdo a nuestro gusto.