El picador es probablemente el accesorio que más usás y el que menos pensás al comprar. Y sin embargo, define buena parte de cómo fumás: un buen picado arma porros parejos, que queman sin "canoa" y aprovechan mejor la flor. Uno malo te deja pedazos irregulares, te ensucia las manos y termina en el cajón.

En Basta de Lobby vendemos picadores desde 2009 y en el local escuchamos siempre las mismas dudas. Acá las ordenamos para que elijas con criterio, no por el diseño que más te gustó en la vidriera (aunque eso también cuenta).

Material: metal, acrílico, madera o cerámica

Metal (aluminio o zinc). Es el estándar por algo: dura años, los dientes no se gastan fácil y se puede limpiar sin miedo. El aluminio aeronáutico es más liviano y resistente; los de zinc son más pesados y en general más económicos. Si vas a fumar seguido, es la compra que más rinde.

Acrílico. Barato, liviano y con mil diseños. Sirve para arrancar o como picador de repuesto para la mochila, pero tiene sus límites: los dientes son menos filosos, se pueden quebrar y con el tiempo largan alguna viruta de plástico. Ideal si recién empezás o si lo perdés seguido.

Madera. Lindo, cálido y artesanal. Muchos traen dientes metálicos, que es lo que buscamos. La contra: la madera absorbe resina y no se lleva bien con el alcohol isopropílico, así que la limpieza es más cuidadosa.

Cerámica o recubrimiento cerámico. Una opción más premium: la superficie es antiadherente, la resina se pega menos y no transfiere sabor. Es más cara, pero se nota en el uso diario.

Cantidad de partes: 2, 3 o 4

Este es el punto que más confunde, y por eso en la tienda podés filtrar los picadores por cantidad de partes.

  • 2 partes: tapa y base con dientes. Picás y sacás todo junto. Simple, compacto y fácil de limpiar.
  • 3 partes: suma una cámara debajo de los dientes con una malla. La flor picada cae ahí y queda más prolija para sacar.
  • 4 partes: agrega una cuarta cámara debajo de la malla que junta el polen (los tricomas que se desprenden). Con el tiempo acumulás una reserva que muchos usan para "coronar" un porro.

¿Cuál conviene? Si fumás de vez en cuando, uno de 2 partes alcanza. Si fumás seguido y te gusta tener todo ordenado, el de 3 o 4 partes vale la diferencia.

Tamaño: cuánto picás y dónde lo llevás

Los picadores se miden por su diámetro, en general entre 40 y 63 mm.

  • 40–50 mm: de bolsillo. Perfecto para un porro o dos a la vez.
  • 55–63 mm: de casa. Picás más cantidad en una sola pasada y es más cómodo de girar.

Un detalle que pocos miran: los picadores grandes se agarran mejor, así que si te cuesta girar los chicos, subí un talle.

Dientes e imán: lo que no se ve en la foto

Dos cosas separan un picador bueno de uno que te va a frustrar:

  • Los dientes. Los de forma de diamante o pirámide cortan mejor que los cilíndricos. Que sean muchos no siempre es mejor: importa que estén bien distribuidos para que la flor gire y no se apelmace.
  • El imán de la tapa. Tiene que cerrar firme para que no se abra en la mochila, pero sin que te cueste abrirlo con una mano.

Si podés, pasate por el local de Cabrera y probalos en la mano: la diferencia se siente en dos vueltas.

Otras opciones: tarjeta y ralladores

No todo es el picador cilíndrico. Los picadores tipo tarjeta entran en la billetera y sirven para salir del paso. Y existen latas portasedas con rallador incorporado, una solución 2 en 1 si armás fuera de casa. No reemplazan a un buen picador, pero son un backup útil.

Cómo cuidar tu picador para que dure

  • No lo llenes de más. Media capacidad pica mejor y fuerza menos el mecanismo.
  • Limpieza en seco seguido. Un cepillito después de cada uso evita que la resina se acumule.
  • Limpieza a fondo cada tanto. Los de metal se pueden dejar en alcohol isopropílico, enjuagar y secar bien. Antes, sacá todo el polen de la última cámara: no lo tires.
  • Ojo con la madera y el acrílico: nada de remojo en alcohol; solo cepillo y paño.

Picador elegido, ¿y ahora?

Un buen picado es la mitad de un buen porro. La otra mitad la ponen los papeles para armar, los filtros y tips y, si querés que la flor no pierda aroma, un buen contenedor para guardarla.

Mirá todo en la sección de Parafernalia o vení a vernos a Cabrera 3864, Palermo, de lunes a viernes de 13 a 20 y sábados de 13 a 16. Y si usás cannabis con fines medicinales y tenés REPROCANN, conocé Lobby Med, nuestro espacio de acompañamiento para socios.