Notas de interés

Cómo elegir una planta madre

Lo primero que tendrás que hacer es germinar todas las semillas que tengas para obtener diferentes muestras. Una vez que hayan enraizado, crecido y muestren su sexo, será el momento de tomar clones/esquejes de cada planta hembra (no te olvides de etiquetar de qué semilla provienen). Esto normalmente sucederá durante la tercera o cuarta semana del crecimiento vegetativo. Los machos deberás eliminarlos inmediatamente, al igual que los clones correspondientes.

Las plantas originales comenzarán a entrar en fase de floración, para ello, deberás cambiar la iluminación a 12 hs de luz y 12 hs de oscuridad, como de costumbre. Mientras tanto, los clones/esquejes se mantendrán en crecimiento vegetativo. Recorda mantenerlos siempre en su ciclo de luz vegetativa, 18 hs de luz y 6 hs de oscuridad.

Una vez que las plantas donantes florecieron y se cosecharon será el momento de elegir qué rasgos te gustaron más: aroma, sabor, rendimiento, estructura del brote y patrón del crecimiento.

Elimina cualquier clon que corresponda a la planta individual que no contenga los rasgos que buscas, por ejemplo, alguna cosecha que esté seca. Por otro lado, selecciona el que más te guste, al igual que su clon, ya que este será tu nueva planta madre.

Otras cualidades por las que elegiremos nuestra nueva planta madre

  • Sabor/aroma: quizá todavía no pudiste probar el producto final, pero si el aroma que está empezando a dar es de calidad, esa es la planta indicada.
  • Fuerza: lo primordial es que tu planta te dé muchas generaciones de esquejes. Para eso, tendrá que ser una planta fuerte, robusta, y sobre todo, sana.
  • Rendimiento: todo dependerá de lo que busques, si calidad o cantidad. Si lo que te interesa es generar una mayor producción, tendrás que elegir la planta más productora.
  • Apariencia: algunas cepas de marihuana son conocidas por su aspecto. Si lo que estás buscando es una estructura o coloración particular, serás capaz de detectar ese rasgo tan pronto como empiece a mostrarse.

Conclusión

Cuantas más semillas germines, mayor será la posibilidad de encontrar una planta madre de buena calidad para todas tus futuras generaciones.